29 diciembre 2025

Perú y Bolivia: historia compartida, construcción republicana y disputas culturales en la esfera digital

Aldo Zanabria 

Resumen

Perú y Bolivia comparten una trayectoria histórica y cultural de larga duración en el espacio altiplánico, configurada por continuidades prehispánicas, procesos coloniales y reordenamientos administrativos tardíos. Sin embargo, el debate público contemporáneo suele reinterpretar dicha herencia desde enfoques nacionalistas simplificadores, amplificados por redes sociales, produciendo controversias en torno al patrimonio cultural inmaterial (danzas, música y símbolos). Este artículo examina (i) la base histórica compartida del Altiplano, (ii) la fractura republicana del siglo XIX y su institucionalización, y (iii) el vínculo entre educación histórica y conflictividad simbólica actual, destacando la necesidad de enfoques comparados y evidencia documental verificable.

Palabras clave: Altiplano, historia compartida, patrimonio cultural, Perú, Bolivia, redes sociales.

1. Introducción

La relación histórica entre Perú y Bolivia trasciende la frontera republicana y se fundamenta en una continuidad sociocultural altiplánica. No obstante, en la esfera digital contemporánea, emergen disputas por “apropiación cultural” que tienden a deshistorizar el origen compartido de múltiples expresiones culturales y a reemplazar la evidencia por afirmaciones emotivas. Este fenómeno se agrava cuando los sistemas educativos reducen la centralidad explícita de la formación histórica y cuando el acceso a fuentes primarias se sustituye por narrativas virales (Ministerio de Educación del Perú, 2016; Gobierno del Perú, 2016).

2. El Altiplano como espacio histórico común y los reordenamientos coloniales

Desde una perspectiva histórico-regional, el Altiplano constituye un espacio de articulación cultural y política de larga duración, donde confluyen tradiciones aymaras y quechuas, así como sistemas económicos y simbólicos previos a los Estados nacionales. En el periodo colonial tardío, la configuración administrativa fue compleja: la creación de la Intendencia de Puno (1784) y su posterior incorporación al Virreinato del Perú mediante Real Cédula de 1796 evidencian la movilidad jurisdiccional dentro del orden imperial y la dificultad de proyectar fronteras republicanas hacia el pasado (Luque, s. f.; Talaván, 1999). Estos reordenamientos respaldan una lectura de historia compartida sin caer en determinismos lineales, diferenciando continuidad cultural de dependencia político-administrativa.

3. Fragmentación republicana e institucionalización de la separación

La conformación de Bolivia como Estado independiente (1825) consolidó la fragmentación política de un espacio previamente integrado por circuitos altiplánicos. En este marco, resulta clave utilizar documentación institucional para evitar atribuciones erróneas: el reconocimiento peruano de la independencia boliviana se registra en mayo de 1826 en fuentes históricas y compilaciones documentales (Congreso de la República del Perú, s. f.; Orozco, 2021). Esta precisión es relevante porque en el debate público suelen circular fechas o autoridades incorrectas, debilitando la argumentación histórica.

4. Patrimonio cultural inmaterial y controversias contemporáneas

Las disputas culturales (p. ej., sobre danzas altiplánicas) exigen reconocer que muchas expresiones se formaron en un espacio transfronterizo y pre-republicano. La investigación histórica y musicológica sugiere procesos de transformación y circulación cultural (incluidas influencias instrumentales y repertoriales) que impiden lecturas esencialistas de “propiedad” cultural. De modo complementario, el estudio de la Guerra contra la Confederación Perú–Boliviana muestra cómo los conflictos interestatales y las narrativas nacionales posteriores reconfiguraron identidades y memorias, creando condiciones para disputas simbólicas en el presente (Figueroa, 2018; Universidad de Chile, s. f.). Asimismo, repositorios militares e históricos preservan documentación que permite reconstruir estos episodios desde fuentes primarias, fortaleciendo la verificación y reduciendo la especulación (Archivo Histórico de Marina del Perú, s. f.; Academia de Historia Militar de Chile, 2018).



5. Educación histórica y calidad del debate público

En el Perú, el Currículo Nacional aprobado en 2016 reorganizó el enfoque formativo por competencias. Aunque ello no implica “eliminación” absoluta de contenidos históricos, sí puede reducir la visibilidad y estructuración tradicional de la Historia como disciplina para el estudiante común, afectando la alfabetización histórica necesaria para evaluar afirmaciones en el debate público (Ministerio de Educación del Perú, 2016; Gobierno del Perú, 2016). En consecuencia, la conflictividad simbólica contemporánea en redes sociales debe entenderse también como un problema de mediación educativa: menor lectura crítica de fuentes, mayor dependencia de narrativas simplificadas.

6. Conclusiones

Perú y Bolivia comparten un entramado histórico-cultural altiplánico que antecede a los Estados republicanos. La consolidación de la separación política en el siglo XIX y la producción posterior de relatos nacionales contribuyeron a disputas simbólicas que hoy se intensifican en redes sociales. Frente a ello, se requiere fortalecer el uso de fuentes verificables (documentos oficiales y repositorios académicos), impulsar enfoques comparados y promover alfabetización histórica para una convivencia cultural basada en evidencia y no en antagonismos.

Referencias 

Academia de Historia Militar de Chile. (2018). Guerra contra la Confederación Perú–Boliviana (Perspectivas de Historia Militar). https://www.academiahistoriamilitar.cl/academia/wp-content/uploads/2020/10/Guerra-Confederaci%C3%B3n.-PERSP.-ACP.pdf

Archivo Histórico de Marina del Perú. (s. f.). Campaña del Ejército Chileno contra la Confederación Perú-Boliviana en 1837 [PDF]. https://archivohistoricodemarina.mil.pe/repo/data/DOCUMENTOS/BIBLIOTECA/LIBROS%20Y%20MISCELANEOS/LIBROS/pdf/Campa%C3%B1a%20del%20Ej%C3%A9rcito%20Chileno%20contra%20la%20Confederaci%C3%B3n%20Per%C3%BA-Boliviana%20en%201837.pdf

Congreso de la República del Perú. (s. f.). Bolívar en la libertad [PDF]. https://www.congreso.gob.pe/Docs/congresistas2001/LuisAlva/files/bolivarenlalibertad1.pdf

Figueroa, E. C. (2018). La guerra de Chile contra la Confederación: comercio del trigo y determinantes económicos. Revista [PDF]. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6517210.pdf

Gobierno del Perú. (2016). Resolución Ministerial N.° 281-2016-MINEDU (Aprueba el Currículo Nacional de la Educación Básica). https://www.gob.pe/institucion/minedu/normas-legales/169249-281-2016-minedu

Luque, M. (s. f.). La Intendencia de Puno: de circunscripción colonial a entidad republicana [PDF]. CORE. https://core.ac.uk/download/pdf/38839888.pdf

Ministerio de Educación del Perú. (2016). Currículo Nacional de la Educación Básica (CNEB). https://www.minedu.gob.pe/curriculo/

Ministerio de Educación del Perú. (s. f.). Currículo nacional de la educación básica (Repositorio MINEDU). https://repositorio.minedu.gob.pe/handle/20.500.12799/4551

Orozco, J. B. (2021). Artículos (sección histórica sobre reconocimiento peruano de la independencia boliviana en 1826) [PDF]. https://www.adp.edu.pe/uploads/seccion/30-12-21-437646009.pdf

SITEAL–IIPE UNESCO. (2016). Resolución Ministerial 281/2016: Aprueba el Currículo Nacional de la Educación Básica. https://siteal.iiep.unesco.org/bdnp/3107/resolucion-ministerial-2812016-aprueba-curriculo-nacional-educacion-basica

Talaván, M. L. (1999). La intendencia de Puno: organización administrativa y articulación jurisdiccional (siglo XVIII). Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=172508

Universidad de Chile. (s. f.). La guerra de Chile contra la Confederación Perú-boliviana [PDF]. https://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/145048/La-Guerra-de-Chile-contra-la-confederacion-Per%C3%BA-bolibiana.pdf?isAllowed=y&sequence=1

28 diciembre 2025

Puno 2025: Un año de rezagos estructurales y la urgente necesidad de una agenda de desarrollo


Aldo Zanabria

Al cerrar el año 2025, el panorama socioeconómico y institucional de la región Puno obliga a una reflexión profunda más allá de los titulares periodísticos: los rezagos estructurales son persistentes y demandan un enfoque estratégico de largo plazo, con datos que así lo confirman.

Competitividad regional: un desafío estructural

Los resultados del Índice de Competitividad Regional – INCORE 2025, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), ubican a Puno en el puesto 23 de 25 regiones del Perú con un puntaje general de 4.2 en una escala de 0 a 10, lo que la posiciona consistentemente en los lugares más bajos del ranking nacional. 

Este resultado no es un dato aislado, sino el reflejo de debilidades en pilares clave como infraestructura, instituciones, salud, educación y entorno económico, dimensiones que inciden directamente en la competitividad y en la calidad de los servicios disponibles para la población. 

Persistencia de brechas sociales

Si bien el INCORE no incluye en su reporte específico cifras de anemia, informes previos y análisis regionales han señalado que la prevalencia de anemia en niños menores de tres años ha sido tradicionalmente muy alta en Puno, constituyéndose en un indicador crítico del rezago en salud pública. 

A esto se suman brechas históricas en acceso a servicios básicos —como agua, saneamiento y electricidad en escuelas y comunidades rurales— que limitan la igualdad de oportunidades en educación y salud. En el ranking del INCORE, estas carencias se traducen en posiciones rezagadas en pilares que marcan la competitividad regional. 

Asimismo, diversos datos macroeconómicos históricos muestran que Puno mantiene niveles de pobreza superiores al promedio nacional, lo que profundiza las desigualdades estructurales que afectan al bienestar de la población. 

Economía y sostenibilidad del crecimiento

Aunque algunos trimestres de 2025 registraron crecimiento económico moderado en Puno, hubo periodos en que la economía regional se contrajo, reflejando volatilidad y fragilidad estructural que requieren políticas públicas sostenidas y cohesionadas. 

El desafío aquí es aprovechar las ventajas comparativas de la región –por ejemplo, su potencial productivo agropecuario, cultural y turístico– mediante inversiones que fortalezcan la productividad, reduzcan la informalidad laboral y mejoren la infraestructura productiva.

Instituciones, confianza y gobernanza

Más allá de los datos de competitividad, la percepción ciudadana sobre la gestión pública tiene un impacto real en la confianza social y en la gobernanza democrática. Un entorno en el que la población percibe deficiencias en la gestión institucional —sea regional o local— limita el capital social necesario para impulsar consensos y políticas de largo plazo. En este sentido, los informes de auditorías y las alertas de control institucional deben traducirse en reformas efectivas de gestión pública y transparencia.

Seguridad ciudadana: un síntoma de fragilidad estatal

El fenómeno de inseguridad y delincuencia en el Perú, que se ha mantenido como un problema relevante entre 2021 y 2025, impacta también en regiones como Puno, donde la percepción de inseguridad alimenta la sensación de precariedad institucional y desconfianza en las autoridades. 

Conclusión y agenda 2026

Si bien los informes de competitividad muestran un diagnóstico claro de rezagos y deficiencias, también sirven como evidencia para orientar políticas públicas focalizadas. Para 2026 es urgente que:

Se diseñen e implementen planes integrales de desarrollo regional, que prioricen infraestructura, salud, educación, formalización laboral y mejora de servicios básicos.

Se fortalezcan las capacidades institucionales con mayor transparencia en la gestión pública, rendición de cuentas y participación ciudadana efectiva.

Se promueva una gobernanza colaborativa, que articule gobiernos locales, sociedad civil y sector privado para reducir inequidades y generar desarrollo sostenible.

Se monitoree y evalúe con datos confiables y periódicos el impacto de las políticas públicas, promoviendo ajustes oportunos basados en evidencia.

Puno no necesita solo diagnósticos de crisis; necesita una agenda de desarrollo sostenible, con metas concretas, monitoreo transparente y compromiso ciudadano e institucional.

Referencias

Instituto Peruano de Economía. Resultados del INCORE 2025: competitividad regional.

https://incore-spaces.nyc3.cdn.digitaloceanspaces.com/documents/incore-2025-resultados.pdf 

INCORE Perú. Puno ocupa el puesto 23 del INCORE 2025, su posición más baja desde 2016.

https://incoreperu.pe/noticias/puno-ocupa-el-puesto-23-del-incore-2025-su-posicion-mas-baja-desde-el-2016 

RCR Perú. INCORE 2025: Puno es una de las regiones menos competitivas.

https://www.rcrperu.com/ipe-indice-de-competitividad-regional-incore-2025-inseguridad-y-gestion-publica-restan-competitividad-a-lima-metropolitana-y-callao/ 

Datos sobre pobreza en Perú. Wikipedia.

https://es.wikipedia.org/wiki/Pobreza_en_el_Per%C3%BA 

Artículo del índice de competitividad y anemia infantil. Facebook/IPE.

https://www.facebook.com/RadioPublicaPE/posts/incore-2025-seg%C3%BAn-el-%C3%ADndice-de-competitividad-regional-puno-es-una-de-las-region/1217895677017273/ 

Contexto de inseguridad ciudadana en Perú. Wikipedia.

https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_de_seguridad_en_Per%C3%BA_%282021-presente%29 

Empleo e inteligencia artificial: comparación internacional y propuesta de una corriente de negocios para Puno y el Perú

Por: Aldo ZANABRIA 

Resumen

Este artículo de investigación comparativa analiza la hipótesis de “apocalipsis laboral” asociada a la inteligencia artificial (IA) y la contrasta con evidencia reciente sobre nuevas ocupaciones emergentes (anotación experta, ingeniería de despliegue, gobernanza/riesgo de IA y dirección ejecutiva de IA). A partir de fuentes internacionales (The Economist, Cisco AI Workforce Consortium, IBM) y del marco normativo peruano de transformación digital e IA (PCM), se propone una alternativa aplicable a Puno y al Perú: la creación de una corriente de negocios basada en servicios de implementación responsable de IA, orientada a sectores regionales (agroexportación, turismo, educación, gobierno local). Se concluye que el mayor retorno económico y social proviene de combinar capacidades técnicas con habilidades humanas (pensamiento crítico, ética, comunicación y conocimiento de dominio).

Palabras clave: empleo, inteligencia artificial, habilidades humanas, gobernanza de IA, Puno, Perú, transformación digital.

1. Introducción

La difusión de agentes de IA ha reactivado el debate sobre sustitución laboral, especialmente en actividades intensivas en información. Sin embargo, evidencia reciente señala que, además de desplazar tareas, la IA crea ocupaciones nuevas vinculadas a su entrenamiento, integración organizacional y control de riesgos. The Economist reporta que, lejos de un “apocalipsis laboral”, surgen roles inéditos como especialistas en gobernanza y riesgo de IA y equipos de despliegue en organizaciones (“forward-deployed engineers”), mientras se revalorizan competencias humanas para operar en dominios de interacción social (p. ej., atención al cliente o soporte remoto en situaciones de estrés). 

The Economist

En paralelo, el Perú viene consolidando el Sistema Nacional de Transformación Digital y un marco específico para impulsar IA en favor del desarrollo. Esta convergencia abre una ventana estratégica: convertir la adopción de IA en una oportunidad empresarial regional, especialmente en territorios como Puno, donde el potencial productivo (agricultura, turismo, cultura) requiere innovación aplicada y escalable.


2. Metodología

Se realizó una revisión comparativa de:

Evidencia sectorial internacional sobre empleo e IA (artículo de The Economist).

Reporte de mercado laboral TIC (G7) del AI Workforce Consortium liderado por Cisco (análisis de roles y crecimiento de perfiles). 

Evidencia empresarial sobre portafolios multi-modelo en organizaciones (IBM IBV). 

Marco público peruano sobre transformación digital e IA (PCM) y protección de datos (Ley 29733). 

El análisis compara: (a) ocupaciones emergentes, (b) habilidades críticas, (c) requisitos de gobernanza, y (d) potencial de “traducción” a oportunidades de negocio en Puno/Perú.

3. Resultados: nuevas ocupaciones y habilidades críticas (comparación internacional)

3.1. Olas de empleo emergente alrededor de la IA

a) Anotación experta y evaluación de modelos (human-in-the-loop avanzado).

The Economist describe la evolución desde etiquetado rutinario hacia la incorporación de expertos (finanzas, derecho, medicina) para entrenar sistemas más complejos. Este fenómeno también se observa en el crecimiento de empresas enfocadas en conectar expertos humanos con necesidades de entrenamiento de modelos.

b) Ingenieros de despliegue (Forward-Deployed Engineers, FDE).

El artículo sostiene que, una vez entrenados, los agentes requieren equipos que los integren en organizaciones, con un perfil híbrido (desarrollador–consultor–“traductor” del negocio). 

c) Riesgo y gobernanza de IA (AI risk-and-governance specialists).

El AI Workforce Consortium reporta que los roles de IA crecen aceleradamente y subraya la importancia de habilidades humanas para una adopción responsable (pensamiento crítico, razonamiento ético y colaboración). 

d) Dirección ejecutiva de IA (Chief AI Officer).

The Economist destaca la aparición de este rol como respuesta organizacional a la complejidad de integrar múltiples agentes, proveedores y riesgos. 

3.2. Por qué las “habilidades humanas” se vuelven el diferencial

Dos hallazgos convergen:

La adopción amplia de IA exige competencias técnicas, pero el desempeño real depende de habilidades humanas (comunicación, juicio, ética). 

Las empresas usan múltiples modelos simultáneamente, elevando la necesidad de gobernanza, selección y control. IBM reporta que una organización típica usa 11 modelos de IA generativa y espera aumentar ese portafolio. 

4. Discusión: implicancias para Puno y el Perú (de problema a oportunidad)

4.1. Condiciones habilitantes en el marco peruano

El Perú cuenta con instrumentos que permiten estructurar una estrategia de adopción responsable:

Sistema Nacional de Transformación Digital (marco reglamentario).

Iniciativas y normativa vinculadas a IA desde la PCM (orientación pública). 

Obligaciones sobre tratamiento de datos personales (Ley 29733), clave para cualquier negocio de IA con datos ciudadanos, clientes o productores. 

Estas bases reducen la incertidumbre y permiten diseñar servicios empresariales alineados a regulación y confianza.

4.2. Puno como laboratorio regional: sectores con tracción

Puno puede convertirse en un “piloto regional” por su combinación de:

Agro (p. ej., quinua) y necesidades de trazabilidad/gestión. Hay evidencia técnica y proyectos vinculados a trazabilidad agroalimentaria con enfoque en Puno.

Turismo (cadenas de valor que demandan atención al cliente, reservas, reputación digital, analítica de sentimientos y seguridad).

Gobierno local y servicios públicos (digitalización con protección de datos y gobernanza). 

5. Propuesta: una nueva corriente de negocios para Puno y el Perú

“Servicios Andinos de Implementación Responsable de IA” (SAIR-IA)

Se propone una corriente empresarial basada en cuatro líneas, directamente derivadas del patrón internacional (The Economist/Cisco/IBM), pero adaptadas a la realidad regional:

Escuadras de Despliegue (FDE regionales)

Equipos mixtos (ingeniero + analista de negocio + especialista sectorial) que implementen agentes y automatizaciones en: municipalidades, cooperativas, hoteles, restaurantes, operadores turísticos, agroexportadoras.

Producto: paquetes “IA en operación” (diagnóstico → piloto → despliegue → capacitación).

Red de Anotación y Evaluación Experta (Human-in-the-loop de dominio)

Bolsa regional de expertos (docentes, abogados, contadores, médicos, administradores) para: evaluar salidas de IA, construir rubricas, crear datos de entrenamiento local (lenguaje, contexto, normativa peruana).

Producto: “evaluación y mejora de agentes” con enfoque de calidad y seguridad.

Gobernanza y Riesgo de IA (cumplimiento + continuidad operativa)

Servicios de: mapeo de riesgos, prevención de fugas de datos, auditoría de prompts, control de acceso, trazabilidad de decisiones, lineamientos éticos.

Producto: “IA segura y conforme” (alineado con transformación digital y datos personales). 

Oficina de IA (CAIO-as-a-Service) para medianas organizaciones

Dado que incluso organizaciones medianas usarán múltiples modelos y herramientas, se ofrece un servicio equivalente a “Chief AI Officer” tercerizado: gobierno del portafolio de modelos, priorización de casos de uso, compras tecnológicas, métricas de impacto. El fundamento de complejidad multi-modelo está documentado por IBM. 

Ventaja competitiva regional

La ventaja no está en “tener IA”, sino en adaptarla al contexto puneño/peruano (idioma real, cultura de servicio, estacionalidad turística, prácticas comerciales, normativa, conectividad). Eso convierte a Puno en creador de soluciones exportables a otras regiones altoandinas.

6. Conclusiones

La evidencia internacional reciente indica que la IA no conduce inevitablemente a un “apocalipsis” laboral; más bien reconfigura el empleo hacia roles de entrenamiento, despliegue, gobernanza y dirección. Para el Perú, el marco de transformación digital y el impulso público a la IA crean una oportunidad para industrializar servicios alrededor de adopción responsable.  En Puno, esta oportunidad puede cristalizar como una nueva corriente de negocios basada en escuelas de despliegue (FDE), redes de evaluación experta, gobernanza de IA y dirección de IA como servicio, especialmente en agro, turismo y sector público.

Referencias

Cisco. (2025). ICT in Motion: The Next Wave of AI Integration (2025) [Full report]. AI Workforce Consortium. https://www.cisco.com/content/dam/cisco-cdc/site/m/ai-workforce-consortium/documents/2025-ai-workforce-consortium-full-report.pdf 

Cisco. (2025, September 16). AI Workforce Consortium Finds 78% of ICT Roles Now Include AI Technical Skills While Human Skills Gain Priority for Responsible Tech Adoption [Press release]. https://investor.cisco.com/news/news-details/2025/AI-Workforce-Consortium-Finds-78-of-ICT-Roles-Now-Include-AI-Technical-Skills-While-Human-Skills-Gain-Priority-for-Responsible-Tech-Adoption/default.aspx 

Congreso de la República del Perú. (2011). Ley N.° 29733: Ley de Protección de Datos Personales [PDF]. https://www.leyes.congreso.gob.pe/documentos/leyes/29733.pdf 

IBM Institute for Business Value. (2024, July 29). The CEO’s guide to generative AI: AI model optimization. IBM. https://www.ibm.com/thought-leadership/institute-business-value/en-us/report/ceo-generative-ai/ceo-ai-model-optimization 

Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). (2021). Decreto Supremo N.° 157-2021-PCM: Reglamento del Decreto de Urgencia N.° 006-2020 que crea el Sistema Nacional de Transformación Digital. https://www.gob.pe/institucion/pcm/normas-legales/2174363-157-2021-pcm

Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). (s. f.). Inteligencia Artificial (IA) en Perú (campaña y normas). https://www.gob.pe/institucion/pcm/campa%C3%B1as/68749-inteligencia-artificial-ia-en-peru 

The Economist. (2025, December 14). Job apocalypse? Not yet. AI is creating brand new occupations. https://www.economist.com/business/2025/12/14/job-apocalypse-not-yet-ai-is-creating-brand-new-occupations 

TechCrunch. (2025, September 9). Sources: AI training startup Mercor eyes $10B+ valuation on $450M run rate. https://techcrunch.com/2025/09/09/sources-ai-training-startup-mercor-eyes-10b-valuation-on-450m-run-rate/ 

Alicia CONCYTEC. (2021). Sistema de gestión de trazabilidad de bajo costo para pequeños productores de quinua orgánica, Puno 2021 [Registro]. https://alicia.concytec.gob.pe/vufind/Record/UEPU_a6ded6da42309203c8d06734e7992762/Details 

El pensamiento crítico como defensa democrática frente al adoctrinamiento en la era algorítmica

Por: Aldo ZANABRIA 

Vivimos una paradoja educativa: nunca hubo tanta información disponible y, sin embargo, es cada vez más difícil sostener conversaciones públicas con argumentos, evidencia y mínimos acuerdos sobre hechos. La abundancia informativa no ha significado mayor autonomía intelectual; por el contrario, ha abierto espacio para nuevas formas de persuasión y captura de la atención. En este escenario, el pensamiento crítico deja de ser un “plus” académico y se convierte en una competencia de supervivencia democrática: permite distinguir entre evidencia y opinión, reconocer sesgos, detectar falacias y tomar distancia de discursos que buscan adhesión emocional antes que comprensión racional.

El adoctrinamiento no opera solo como imposición explícita de ideas. También se instala cuando el sistema educativo premia la repetición, castiga la duda, reduce el debate a consignas o reemplaza la argumentación por la autoridad. Desde la tradición de la pedagogía crítica, la educación debería formar sujetos capaces de leer el mundo, no solo de memorizarlo; cuando se renuncia a esa tarea, el aula puede convertirse —sin proponérselo— en una fábrica de conformismo intelectual (Freire, 1970). Henry Giroux insiste en que la pedagogía es inseparable de la política cultural: educar también es disputar sentidos, y si esa disputa se abandona, otros actores (medios, propaganda, plataformas) ocuparán el lugar de “educadores” sin rendición de cuentas (Giroux, 2020).

Aquí aparece un punto clave: el pensamiento crítico no es únicamente lógica formal. Incluye autorregulación, ética y habilidades para manejar emociones bajo presión informativa. En esa línea, José Antonio Marina ha defendido que educar implica lograr aprendizaje efectivo y que la formación de la inteligencia (incluida la dimensión ejecutiva) debe orientarse a decisiones responsables, no a la simple acumulación de contenidos (Marina, 2012). En un país como el Perú —marcado por desigualdades educativas y tensiones sociopolíticas recurrentes— esto es especialmente urgente: si el ciudadano no aprende a preguntar “¿cómo lo sabes?” y “¿qué evidencia lo sostiene?”, queda expuesto a la manipulación con la misma facilidad con la que consume titulares.

El riesgo se intensifica con la arquitectura digital contemporánea. La personalización algorítmica tiende a reforzar preferencias previas, aislando al usuario en entornos de confirmación, donde lo diferente se vuelve invisible o “amenazante”. Eli Pariser popularizó esta alerta al describir cómo los filtros de personalización pueden reducir la diversidad informativa y empobrecer la deliberación pública (Pariser, 2011). No se trata de culpar a la tecnología, sino de reconocer que sin alfabetización mediática y pensamiento crítico, la ciudadanía compite en desventaja contra sistemas diseñados para maximizar permanencia, reacción emocional y consumo de contenido.

Por eso, relegar humanidades en favor de un enfoque exclusivamente técnico es un error estratégico. Martha Nussbaum advierte que, cuando las sociedades recortan artes y humanidades para priorizar “productividad”, terminan debilitando las capacidades que sostienen la democracia: empatía, pensamiento independiente y deliberación razonada (Nussbaum, 2010). La UNESCO coincide al proponer una visión humanista de la educación: no solo formar para el empleo, sino para la vida en común, la ética pública y el aprendizaje permanente (UNESCO, 2015). En conjunto, estas perspectivas sostienen una idea simple pero incómoda: la educación que no forma criterio termina formando obediencia, y una ciudadanía obediente es terreno fértil para el fanatismo.

La salida no es un currículo “anti-tecnología”, sino una reforma educativa que integre ciencia y humanidades bajo un objetivo superior: formar personas capaces de comprender su tiempo, resistir la manipulación y actuar con responsabilidad. Enseñar pensamiento crítico desde edades tempranas —como sugiere la línea argumental de Marina— supone prácticas concretas: debate con reglas, evaluación de fuentes, escritura argumentativa, análisis de sesgos, y ética del discurso en entornos digitales. En una sociedad atravesada por narrativas extremas, el pensamiento crítico no promete unanimidad; promete algo más realista y valioso: disenso con razones.

En síntesis, el pensamiento crítico es hoy una defensa democrática frente al adoctrinamiento “duro” (imposición ideológica) y el “blando” (captura emocional y algorítmica). Apostar por él es apostar por una ciudadanía que no se deje llevar por consignas ni por burbujas, sino que aprenda a decidir con evidencia, principios y responsabilidad pública.

Referencias 

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. https://www.sigloxxieditores.com/libro/pedagogia-del-oprimido_53586/ 

Giroux, H. A. (2020). On critical pedagogy (2nd ed.). Bloomsbury Academic. https://www.bloomsbury.com/us/on-critical-pedagogy-9781441116222/ 

Marina, J. A. (2012). La inteligencia ejecutiva. Ariel. https://www.joseantoniomarina.net/libros/la-inteligencia-ejecutiva/ 

Nussbaum, M. C. (2010). Not for profit: Why democracy needs the humanities. Princeton University Press. https://assets.press.princeton.edu/chapters/s10858.pdf 

Pariser, E. (2011). The filter bubble: What the Internet is hiding from you. Penguin Press. https://www.penguinrandomhouse.com/books/309214/the-filter-bubble-by-eli-pariser/ 

UNESCO. (2015). Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial? UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000232697/PDF/232697spa.pdf.multi 

19 diciembre 2025

El sol fuerte y Puno débil: riesgos y oportunidades ante la apreciación cambiaria

Por Aldo Zanabria

En los últimos meses, la apreciación del sol frente al dólar —con proyecciones que sitúan el tipo de cambio en torno a S/ 3.28— ha sido presentada en el discurso público como una señal inequívoca de fortaleza económica. Sin embargo, esta lectura resulta incompleta y, en regiones como Puno, incluso engañosa. Un sol fuerte puede ser un alivio para el consumo urbano, pero también constituye un riesgo estructural para economías regionales frágiles, poco diversificadas y altamente dependientes de actividades transables.

Desde una perspectiva regional, Puno no es un gran importador ni un centro financiero; es, fundamentalmente, una economía productiva periférica basada en agricultura, ganadería, turismo cultural y pequeñas exportaciones. En este contexto, la apreciación del sol afecta de manera directa la competitividad de los productores locales. Cada dólar que ingresa por exportaciones agropecuarias, artesanales o por turismo receptivo se convierte ahora en menos soles, reduciendo márgenes, desincentivando inversión y, en el peor de los casos, precarizando el empleo.

El impacto es especialmente sensible en el turismo. Un sol apreciado encarece el destino Puno para el visitante extranjero, en comparación con otros países andinos. Esto no solo afecta a hoteles y agencias, sino a toda la cadena de valor: artesanos, transportistas, guías locales y comunidades rurales que dependen del turismo vivencial. Mientras Lima puede beneficiarse del consumo de bienes importados, Puno enfrenta una pérdida silenciosa de competitividad.

En el ámbito microeconómico, el efecto distributivo es claro: ganan los consumidores urbanos con acceso a bienes importados, pero pierden los productores rurales y las economías locales. Esta asimetría profundiza brechas territoriales y reproduce un modelo centralista donde los beneficios macroeconómicos no se traducen en desarrollo regional.

Frente a este escenario, la pregunta clave no es si el sol debe apreciarse o no, sino qué hacemos como región ante un contexto cambiario adverso para la producción local. La respuesta no puede ser pasiva.

Puno necesita estrategias claras de adaptación y desarrollo. En primer lugar, es imprescindible agregar valor a la producción local. Exportar materia prima con un sol fuerte es inviable; transformar, certificar, diferenciar y vincular producción con identidad cultural es una necesidad económica, no solo cultural. En segundo lugar, se requiere diversificar la oferta turística, apostando por experiencias de alto valor simbólico y tecnológico (turismo cultural, científico, comunitario y digital), menos sensibles al tipo de cambio.

Asimismo, es urgente fortalecer capacidades tecnológicas y de innovación regional, incorporando herramientas digitales, comercio electrónico, inteligencia de mercados y plataformas de promoción internacional para productores y emprendedores puneños. Un sol fuerte debe ser aprovechado para importar tecnología, conocimiento y equipamiento, no solo bienes de consumo.

Finalmente, el Estado —en sus niveles regional y local— debe asumir un rol activo, articulando políticas productivas, infraestructura logística y financiamiento orientado a la competitividad regional. Sin esta intervención estratégica, la apreciación del sol corre el riesgo de convertirse, para Puno, en otro episodio donde la estabilidad macroeconómica convive con el estancamiento territorial.

En síntesis, un sol fuerte no garantiza desarrollo. Para Puno, puede ser una amenaza si no se actúa con visión estratégica, pero también una oportunidad si se utiliza como palanca para transformar su estructura productiva. El verdadero desafío no está en el tipo de cambio, sino en la capacidad de la región para convertir los shocks macroeconómicos en procesos sostenibles de desarrollo local.

11 diciembre 2025

El origen chino del mantón de Manila y su resignificación cultural en la pandilla puneña

Por: Aldo Zanabria

Introducción

El denominado mantón de Manila constituye uno de los ejemplos más representativos de la circulación global de bienes culturales durante la temprana globalización de los siglos XVII y XVIII. Aunque su nombre sugiere un origen filipino o hispano, diversos estudios históricos han demostrado que su producción inicial se realizó en el sur de China, particularmente en la región de Cantón (Guangzhou), desde donde fue incorporado a los circuitos comerciales del Imperio español a través del Galeón de Manila (Schurz, 1939; García Muñoz, 2016).

Este artículo analiza el origen asiático del mantón, su tránsito intercontinental y su posterior apropiación cultural en el Perú, con especial énfasis en su incorporación simbólica dentro de la pandilla puneña, donde ha adquirido un significado identitario propio.


Producción textil en el sur de China

Durante los siglos XVII y XVIII, China se consolidó como uno de los principales centros manufactureros de textiles de lujo destinados al comercio internacional. En la región de Cantón, artesanos especializados elaboraban mantones de seda finamente bordados con motivos florales, aves exóticas y elementos vegetales, los cuales respondían tanto a la estética china como a las demandas de los mercados occidentales (González-Hontoria, 2015).

Estos textiles no estaban inicialmente pensados como prendas tradicionales europeas o americanas, sino como mercancías de exportación adaptables a distintos contextos culturales. La calidad de la seda, la complejidad del bordado y la durabilidad del color convirtieron a estos mantones en bienes altamente valorados dentro de los circuitos comerciales asiáticos y transpacíficos (Pérez Sánchez, 2010).

Manila y el comercio transpacífico

El punto de inflexión en la historia del mantón se produjo con su llegada a Manila, ciudad que funcionó como nodo estratégico del comercio entre Asia y América durante más de dos siglos. Desde este puerto, los productos chinos eran cargados en los galeones que realizaban la travesía anual hacia Acapulco, conectando por primera vez de manera estable los mercados de Asia, América y Europa (Schurz, 1939).

El llamado Galeón de Manila no solo transportaba plata americana hacia Asia, sino que también permitió la difusión masiva de bienes culturales como porcelanas, lacas, especias y textiles, entre ellos los mantones de seda. Esta dinámica es considerada por diversos autores como una de las primeras formas de globalización económica y cultural (Bakewell, 2002; García Muñoz, 2016).

De América a Europa y al Perú

Una vez llegados a Acapulco, los mantones seguían distintas rutas. Algunos atravesaban el territorio de Nueva España hasta Veracruz para ser enviados a Sevilla o Cádiz, mientras que otros continuaban hacia Sudamérica, especialmente al Virreinato del Perú, a través del puerto del Callao (Ramos Sosa, 2008).

En este proceso, la prenda adquirió el nombre de “mantón de Manila”, no por su lugar de fabricación, sino por su punto de redistribución comercial. Este fenómeno de denominación por ruta y no por origen es frecuente en la historia del comercio colonial y explica por qué el verdadero origen chino del mantón permaneció invisibilizado durante siglos (González-Hontoria, 2015).

En el contexto peruano, estos textiles fueron inicialmente símbolos de estatus social y distinción, asociados a las élites urbanas y a celebraciones religiosas y festivas, integrándose progresivamente en expresiones culturales locales.

Resignificación cultural en la pandilla puneña

En Puno, el mantón de Manila fue apropiado y resignificado dentro de la pandilla puneña, una de las expresiones más emblemáticas del carnaval y la festividad de la Virgen de la Candelaria. Aunque la seda original ha sido reemplazada en muchos casos por materiales sintéticos debido a factores económicos y de conservación, el mantón mantiene su función simbólica como elemento de elegancia, movimiento y pertenencia colectiva.

Este proceso de resignificación no implica una simple imitación, sino una reinterpretación cultural, donde un objeto de origen global se transforma en parte viva del patrimonio local. Tal como señalan Burga y Flores Galindo (1980), las culturas andinas han demostrado históricamente una notable capacidad de apropiación y reconfiguración de elementos externos, integrándolos a sus propias lógicas simbólicas y sociales.

Así, el mantón en la pandilla puneña representa hoy un testimonio material de la interconexión histórica entre continentes y, al mismo tiempo, una afirmación de identidad cultural altiplánica.

Conclusiones

El mantón de Manila es más que una prenda ornamental: es un objeto histórico que encarna siglos de intercambio económico, cultural y simbólico entre China, Filipinas, América y Europa. Su presencia en la pandilla puneña demuestra cómo los bienes globales pueden adquirir significados locales profundos, convirtiéndose en parte del patrimonio cultural vivo del Perú.

Reconocer su origen chino y su compleja trayectoria histórica no debilita su valor identitario, sino que lo enriquece, permitiendo comprender a Puno y a sus expresiones culturales como parte activa de una historia global de intercambios y resignificaciones.

Referencias 

Bakewell, P. (2002). A history of Latin America: Empires and sequels, 1450–1930. Oxford University Press.

Burga, M., & Flores Galindo, A. (1980). Apogeo y crisis de la república aristocrática. Instituto de Estudios Peruanos.

García Muñoz, G. (2016). El Galeón de Manila y la globalización temprana. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

González-Hontoria, M. (2015). De Cantón a Sevilla: el viaje del mantón de Manila. Universidad de Sevilla.

Museo del Traje. (2018). El mantón de Manila: historia y simbolismo. Ministerio de Cultura y Deporte de España.

Pérez Sánchez, A. E. (2010). Textiles de lujo y comercio asiático en la España moderna. Revista de Historia del Arte, 22, 45–68.

Ramos Sosa, R. (2008). Arte y comercio entre Asia y América. Fondo Editorial PUCP.

Schurz, W. L. (1939). The Manila Galleon. E. P. Dutton & Company.