30 junio 2026

Inteligencia artificial, innovación tecnológica y gobernanza: tendencias recientes para la investigación y la educación superior en América Latina

 

Aldo Hernán Zanabria Gálvez – aldo.zanabria@unap.edu.pe

Resumen

La inteligencia artificial atraviesa una etapa de transición acelerada: de los modelos conversacionales hacia sistemas agénticos, infraestructuras científicas, marcos regulatorios y aplicaciones educativas de alto impacto. La evidencia reciente confirma que la adopción de IA agéntica ha crecido más de cinco veces en el primer semestre de 2026, que la educación superior ya cuenta con marcos de evaluación validados como la Artificial Intelligence Assessment Scale, y que sectores industriales como el portuario están generando datasets propios para sostener aplicaciones de Edge AI. Estas evidencias muestran que la IA ya no debe entenderse únicamente como una herramienta de productividad, sino como una tecnología estructural que modifica la investigación científica, la educación superior, la gestión pública y la competitividad regional. En América Latina, esta transformación exige fortalecer capacidades institucionales, generar evidencia local, promover una adopción ética y reducir las brechas tecnológicas. Para el Perú, estas tendencias representan una oportunidad estratégica en ciencia de datos, educación inteligente, innovación pública, regulación tecnológica y desarrollo territorial.

Introducción

La inteligencia artificial se ha consolidado como una de las tecnologías más influyentes del siglo XXI. Durante 2026 se observa un cambio cualitativo importante: el debate ya no gira solamente en torno a qué modelo es más potente, sino a cómo la IA puede integrarse de manera responsable en la ciencia, la educación, la industria y la gobernanza. Esta transición se refleja en tres dimensiones principales: la aparición de agentes inteligentes capaces de ejecutar tareas complejas, el uso de IA para acelerar la investigación científica y la necesidad de crear instituciones y políticas públicas que orienten su desarrollo.

Esta transición ya es medible. El estudio de Johnston et al. (2026), basado en datos de uso reales de Codex, la plataforma agéntica de OpenAI, documenta que el número de usuarios activos de herramientas agénticas creció más de cinco veces durante el primer semestre de 2026, con la expansión más rápida ocurriendo fuera del público inicial de desarrolladores de software. Dentro de la propia OpenAI, el uso de Codex se volvió casi universal y desplazó en gran medida al uso corporativo de ChatGPT, lo que sugiere que la delegación de tareas a agentes —y no solo la conversación con un modelo— se está convirtiendo en el modo de trabajo dominante.



Gráfico 1. Crecimiento relativo de usuarios activos de IA agéntica (Codex), enero–junio de 2026.

En este contexto, América Latina enfrenta una doble tarea. Por un lado, debe aprovechar la IA para mejorar productividad, educación, innovación y servicios públicos. Por otro, necesita evitar una dependencia tecnológica pasiva frente a centros globales de poder computacional. La región requiere datos propios, talento especializado, infraestructura digital, regulación pertinente y modelos de IA sensibles a sus realidades sociales, culturales y lingüísticas.

1. La transición hacia la IA agéntica

Uno de los cambios más relevantes del momento es el paso de la IA conversacional hacia la IA agéntica. A diferencia de los chatbots tradicionales, los agentes de IA pueden planificar, utilizar herramientas externas, inspeccionar archivos, ejecutar comandos y crear o modificar artefactos en nombre del usuario. El estudio de Johnston et al. (2026) sobre OpenAI Codex confirma empíricamente esta transición, distinguiendo tres poblaciones de usuarios —cuentas personales externas, cuentas organizacionales externas y trabajadores de OpenAI— y mostrando que el crecimiento más acelerado se da precisamente entre quienes no son programadores de oficio.

Desde una perspectiva académica, esta tendencia abre nuevas líneas de investigación en ingeniería de software, automatización de procesos, interacción humano-IA, productividad científica y gestión organizacional. También plantea riesgos: cuanto más autónomo es un sistema, mayor es la necesidad de control, trazabilidad, evaluación y supervisión humana. En consecuencia, la IA agéntica no debe ser entendida solo como una mejora técnica, sino como una transformación de los flujos de trabajo basados en conocimiento.

2. IA para la ciencia: hacia sistemas que colaboran en el descubrimiento

La investigación científica también está siendo transformada por la IA. El ValgrAI Scientific Council Forum 2026, programado en Valencia para los días 2 y 3 de julio, reunirá a especialistas internacionales como Hiroaki Kitano, Virginia Dignum y Tom Dietterich para debatir sobre IA científica, ética, gobernanza e interfaces cerebro-máquina (ValgrAI, 2026). El programa del foro incluye discusiones sobre el futuro de la IA, la responsabilidad tecnológica y el papel de los sistemas inteligentes en el descubrimiento científico.

Esta orientación coincide con la tendencia global hacia sistemas capaces de apoyar tareas científicas complejas: revisión de literatura, formulación de hipótesis, análisis de datos, escritura técnica y validación experimental. Para las universidades latinoamericanas, este escenario obliga a repensar la formación investigativa. Ya no bastará con enseñar métodos tradicionales de búsqueda bibliográfica, estadística o programación; será necesario formar investigadores capaces de dirigir, auditar y validar procesos asistidos por IA.

3. Educación superior e inteligencia artificial: evaluación, ética y capacidades docentes

La educación superior es uno de los sectores donde la IA generativa ha producido impactos más visibles. El uso masivo de estas herramientas obliga a rediseñar las evaluaciones universitarias. La Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS), propuesta por Perkins, Furze, Roe y MacVaugh (2024) y publicada en el Journal of University Teaching and Learning Practice, ofrece cinco niveles diferenciados de uso permitido de IA en tareas académicas, desde la ausencia total de IA hasta la exploración plena con IA, con el fin de alinear el uso de herramientas generativas con los resultados de aprendizaje buscados en cada actividad.



Gráfico 2. Niveles progresivos de la Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS).

El debate educativo no debe reducirse al problema del plagio. La verdadera transformación consiste en pasar de evaluaciones memorísticas a evaluaciones auténticas, basadas en proyectos, resolución de problemas, defensa oral, análisis crítico y producción contextualizada. En carreras de ingeniería, informática, economía y educación, la IA puede convertirse en una herramienta formativa siempre que se enseñe su uso responsable, sus limitaciones, sus sesgos y sus riesgos.

En América Latina, la UNESCO lanzó el Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación para América Latina y el Caribe, una plataforma regional destinada a apoyar a los Estados en la integración de la IA en los sistemas educativos con énfasis en equidad, calidad y desarrollo sostenible (UNESCO, 2026a). Esta iniciativa fue presentada el 14 de abril de 2026 y busca generar evidencia, orientar políticas públicas y fortalecer capacidades docentes en la región.

4. Perú y América Latina: oportunidad estratégica para una IA ética e inclusiva

El Perú cuenta con una base normativa y estratégica relevante para avanzar en inteligencia artificial. La UNESCO ha destacado que el país fue pionero en la región con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2021-2026 y con la Ley N.º 31814, orientada a establecer condiciones para el desarrollo y uso responsable de la IA (UNESCO, 2024).

Además, la UNESCO Perú informó sobre el avance del país hacia una inteligencia artificial ética e inclusiva mediante el lanzamiento del informe del Estadio de Preparación de la Inteligencia Artificial en el Perú, actualizado en enero de 2026 (UNESCO, 2026b). Esta cooperación resulta clave porque el desarrollo de IA no puede limitarse a la adopción tecnológica; requiere capacidades institucionales, formación docente, gobernanza de datos, protección de derechos y criterios de inclusión.

En el plano regional, la CEPAL mantiene recursos sobre inteligencia artificial, educación digital, soluciones regionales e indicadores vinculados al desarrollo digital. Este tipo de evidencia es importante para que las políticas públicas se basen en datos y no solo en tendencias tecnológicas globales.

5. Innovación pública y cooperación regional

La innovación tecnológica en América Latina también está siendo impulsada desde redes de cooperación. El CONCYTEC informó que el Perú brindó aportes en la Red Latinoamericana de Agencias de Innovación, cuyo encuentro 2026 abordó temas como inteligencia artificial, desarrollo productivo, cambio climático, igualdad de género, indicadores de innovación, tecnologías emergentes y comunicación para la innovación (CONCYTEC, 2026).

Este punto es relevante porque la IA no debe ser vista solo como una tecnología empresarial. También puede fortalecer la gestión pública mediante analítica predictiva, automatización administrativa, servicios digitales, evaluación de políticas, monitoreo territorial y atención ciudadana. Sin embargo, para lograrlo se requiere gobernanza de datos, interoperabilidad, transparencia algorítmica y formación de funcionarios públicos.

Para regiones como Puno, la IA puede aplicarse en áreas estratégicas como educación, turismo, patrimonio cultural, agricultura, pobreza multidimensional, gestión ambiental, comercio y planificación territorial. La oportunidad no está únicamente en consumir soluciones importadas, sino en construir modelos y aplicaciones pertinentes al contexto local.

6. Gobernanza global de la IA: de los principios a las instituciones

La gobernanza de la IA se ha convertido en un campo central de disputa internacional. El estudio de Guey, Bougault, Zhang, de Moura y Gomes (2026) sobre la propuesta de la World Artificial Intelligence Cooperation Organization (WAICO) sostiene que el debate global está pasando de códigos éticos y principios generales hacia instituciones permanentes capaces de definir reglas, prioridades y mecanismos de cooperación. El artículo ubica a WAICO dentro del complejo emergente de gobernanza global de la IA y analiza su posible papel frente a instituciones lideradas por Occidente y organismos universales.

Para América Latina, este debate es estratégico. La región debe participar activamente en la construcción de reglas internacionales, pero desde una posición propia: defensa de derechos, inclusión lingüística y cultural, acceso a infraestructura, transferencia tecnológica y desarrollo de capacidades locales.

7. IA industrial, datos abiertos y Edge AI

Otra tendencia relevante es el crecimiento de la IA aplicada a entornos industriales. El conjunto de datos Soroll-IA, publicado por Naranjo-Alcazar et al. (2026) en junio de 2026, contiene aproximadamente 22 horas de audio segmentadas en 7 396 clips, grabados en un puerto industrial real de Valencia. El dataset cubre 26 clases de eventos acústicos, como sirenas de grúas, movimientos de trenes, tráfico y sonidos logísticos.



Gráfico 3. Composición del dataset industrial Soroll-IA: horas de audio, clips segmentados y clases de eventos acústicos.

Este tipo de recurso es especialmente importante para el desarrollo de Edge AI, es decir, sistemas de inteligencia artificial que funcionan en dispositivos de bajo consumo o sensores distribuidos. Para el Perú, estas tecnologías pueden tener aplicaciones en monitoreo industrial, seguridad minera, mantenimiento predictivo, transporte, agricultura inteligente y control ambiental.

Conclusiones

La evidencia revisada confirma que la inteligencia artificial está ingresando en una fase de mayor madurez tecnológica e institucional, sostenida por datos verificables y no solo por proyecciones discursivas. Tres cifras resumen el momento actual: el uso de IA agéntica se multiplicó por más de cinco en seis meses (Johnston et al., 2026); la evaluación educativa cuenta ya con un marco de cinco niveles validado académicamente y adoptado en cinco continentes (Perkins et al., 2024); y la IA industrial empieza a sostenerse en datasets abiertos de alta granularidad, como las 22 horas y 7 396 clips de Soroll-IA distribuidos en 26 categorías (Naranjo-Alcazar et al., 2026).

De estas cifras se desprenden tres implicancias directas para la región:

       Velocidad de adopción: si la IA agéntica crece a un ritmo superior al 500 % semestral, las instituciones de educación superior y los organismos públicos latinoamericanos tienen una ventana muy corta para definir políticas de uso antes de que la adopción informal se generalice sin marcos de gobernanza.

       Evaluación basada en niveles, no en prohibición: la existencia de escalas como la AIAS demuestra que la respuesta educativa más efectiva no es prohibir la IA, sino graduarla explícitamente según el resultado de aprendizaje que se busca en cada actividad.

       Datos locales como condición de soberanía tecnológica: el caso Soroll-IA muestra que la utilidad real de la IA industrial depende de datasets contextualizados; Puno y el Perú tienen una oportunidad equivalente en monitoreo ambiental del lago Titicaca, agricultura altiplánica y patrimonio cultural.

Para América Latina, el desafío consiste en no limitarse a importar modelos o plataformas, sino construir capacidades propias. Esto implica desarrollar infraestructura, formar talento especializado, producir datos locales, fortalecer la investigación universitaria y diseñar políticas públicas basadas en evidencia, siguiendo el camino ya iniciado por el Perú con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2021-2026 y la Ley N.º 31814 (UNESCO, 2024).

Para el Perú, las oportunidades son claras: IA aplicada a educación superior con escalas de evaluación graduadas, ciencia de datos para políticas públicas, GeoAI para análisis territorial, innovación digital en regiones, modelos culturalmente pertinentes y sistemas inteligentes para productividad e inclusión social. La pregunta central ya no es si la IA transformará la sociedad, sino quién diseñará esa transformación, con qué datos, con qué evidencia y para beneficio de quiénes.

Referencias

CONCYTEC. (2026, 16 de junio). Perú brinda aportes para fortalecer la innovación en América Latina. Gobierno del Perú. https://www.gob.pe/institucion/concytec/noticias/1407238-peru-brinda-aportes-para-fortalecer-la-innovacion-en-america-latina

Guey, W., Bougault, P., Zhang, W., de Moura, V. D., & Gomes, J. O. (2026). World Artificial Intelligence Cooperation Organization (WAICO): Mapping an emerging institution in the global AI governance regime complex. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2606.23860

Johnston, D., Holtz, D., Richmond, A. M., Ong, C., Tambe, P., & Chatterji, A. (2026). The shift to agentic AI: Evidence from Codex. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2606.26959

Naranjo-Alcazar, J., Grau-Haro, J., Ribes-Serrano, R., Garcia-Ballesteros, M., & Zuccarello, P. (2026). Soroll-IA: A weakly labeled audio dataset for real-world industrial port monitoring. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2606.26195

Perkins, M., Furze, L., Roe, J., & MacVaugh, J. (2024). The Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS): A framework for ethical integration of generative AI in educational assessment. Journal of University Teaching and Learning Practice, 21(6). https://doi.org/10.53761/q3azde36

UNESCO. (2024, 23 de mayo). Perú: colaboración en inteligencia artificial para la implementación de la metodología de evaluación. https://www.unesco.org/es/articles/peru-colaboracion-en-inteligencia-artificial-para-la-implementacion-de-la-metodologia-de-evaluacion

UNESCO. (2026a, 14 de abril). UNESCO launches the Observatory on Artificial Intelligence in Education for Latin America and the Caribbean. https://www.unesco.org/en/articles/unesco-launches-observatory-artificial-intelligence-education-latin-america-and-caribbean

UNESCO. (2026b, 20 de enero). Perú avanza hacia una inteligencia artificial ética e inclusiva con apoyo de la UNESCO. https://www.unesco.org/es/articles/peru-avanza-hacia-una-inteligencia-artificial-etica-e-inclusiva-con-apoyo-de-la-unesco

ValgrAI. (2026). ValgrAI Scientific Council Forum 2026. https://valgrai.eu/events/valgrai-scientific-council-forum-2026/

29 junio 2026

Nuevas competencias para los líderes en la era de la inteligencia artificial

Aldo Zanabria

Una visión estratégica para dirigir organizaciones en un entorno de transformación digital

Basado en el artículo de Carla Olivieri, complementado con literatura científica y reportes internacionales.



Introducción

Durante décadas, el liderazgo empresarial se apoyó principalmente en la experiencia, la capacidad de negociación y el conocimiento del mercado. La tecnología era considerada un área especializada cuya gestión podía delegarse al departamento de sistemas o a consultores externos. Sin embargo, la acelerada transformación digital y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) han modificado profundamente este paradigma.

Hoy, los líderes ya no pueden mantenerse al margen de la tecnología. Comprender cómo la IA, el análisis de datos, la automatización y la ciberseguridad afectan la estrategia organizacional constituye una competencia esencial para garantizar la competitividad y la sostenibilidad de cualquier institución (World Economic Forum [WEF], 2025).

La tecnología dejó de ser un asunto técnico

La inteligencia artificial, el Big Data, la computación en la nube y la automatización ya no representan únicamente herramientas tecnológicas. Actualmente constituyen factores estratégicos que transforman la productividad, la innovación, la experiencia del cliente y los modelos de negocio.

Según el World Economic Forum (2025), aproximadamente el 39 % de las competencias laborales actuales cambiarán antes de 2030 debido al avance tecnológico. Entre las habilidades de mayor crecimiento destacan:

  • Inteligencia Artificial
  • Ciencia de Datos
  • Pensamiento analítico
  • Alfabetización tecnológica
  • Ciberseguridad
  • Gestión del cambio

Esto implica que los líderes deben comprender cómo estas tecnologías generan ventajas competitivas y modifican la forma en que operan las organizaciones.

Del liderazgo tradicional al liderazgo digital

En el pasado, un gerente exitoso podía tomar decisiones estratégicas sin conocer el funcionamiento de las tecnologías emergentes. Actualmente esa situación representa un riesgo importante.

Un líder que desconoce el impacto de la transformación digital puede:

  • tomar decisiones desalineadas con las tendencias del mercado;
  • reducir la capacidad innovadora de la organización;
  • incrementar los riesgos en ciberseguridad;
  • perder competitividad frente a empresas más ágiles.

La consultora McKinsey & Company (2024) sostiene que las organizaciones con liderazgo digital tienen mayores probabilidades de implementar exitosamente procesos de innovación y transformación empresarial.

La inteligencia artificial redefine el liderazgo

El verdadero desafío no consiste en que todos los directivos aprendan programación o desarrollen algoritmos de inteligencia artificial.

Lo realmente importante es desarrollar capacidades para:

  • interpretar datos;
  • formular preguntas estratégicas;
  • comprender las posibilidades y limitaciones de la IA;
  • liderar procesos de innovación;
  • gestionar equipos interdisciplinarios.

La inteligencia artificial se convierte así en un apoyo para la toma de decisiones, pero continúa siendo responsabilidad del líder establecer la visión estratégica y las consideraciones éticas.

Como señala Harvard Business Review, el liderazgo del futuro dependerá menos del conocimiento técnico y más de la capacidad para integrar personas, tecnología y estrategia.

Las nuevas competencias del líder moderno

Diversos estudios internacionales coinciden en que el liderazgo contemporáneo requiere un equilibrio entre habilidades humanas y competencias digitales.

Entre las más importantes destacan:

Competencias humanas

  • Pensamiento crítico.
  • Inteligencia emocional.
  • Comunicación efectiva.
  • Adaptabilidad.
  • Aprendizaje continuo.
  • Gestión del cambio.

Competencias digitales

  • Alfabetización en inteligencia artificial.
  • Análisis de datos.
  • Transformación digital.
  • Ciberseguridad.
  • Automatización de procesos.
  • Gestión de proyectos tecnológicos.

LinkedIn, en su informe Workplace Learning Report (2025), identifica las competencias relacionadas con inteligencia artificial como las de mayor crecimiento en la demanda laboral mundial.

Formación para un nuevo contexto

Las universidades también enfrentan un cambio profundo. Ya no basta con enseñar conocimientos técnicos; es necesario formar profesionales capaces de resolver problemas complejos mediante metodologías activas, proyectos interdisciplinarios y aprendizaje permanente.

Los nuevos modelos educativos priorizan:

  • aprendizaje basado en proyectos;
  • resolución de problemas reales;
  • uso responsable de la inteligencia artificial;
  • innovación;
  • pensamiento crítico;
  • trabajo colaborativo.

Esta transformación busca preparar profesionales capaces de desenvolverse en entornos laborales caracterizados por la incertidumbre y el cambio constante.

Reflexión final

La pregunta ya no es si la inteligencia artificial transformará el liderazgo. Ese proceso ya está ocurriendo.

El verdadero reto consiste en determinar cuántos líderes están preparados para aprender continuamente, adaptarse a nuevas tecnologías y conducir organizaciones en un mundo donde la innovación se convierte en el principal motor de competitividad.

El liderazgo del siglo XXI no exige saber programar; exige comprender estratégicamente el potencial de la tecnología para generar valor, impulsar la innovación y mejorar la calidad de las decisiones.

Referencias


02 junio 2026

¿El verdadero problema de las microempresas es el salario mínimo? La evidencia internacional dice otra cosa.

 

Aldo Zanabria

Mientras gran parte del debate económico se concentra en los costos laborales, organismos como el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) coinciden en que uno de los mayores obstáculos para el crecimiento de las micro y pequeñas empresas es el acceso al financiamiento.


Las cifras son contundentes. Según la IFC, las micro, pequeñas y medianas empresas representan más del 90% de las empresas del mundo, generan alrededor del 70% del empleo global y aportan cerca del 50% del Producto Bruto Interno mundial. Sin embargo, enfrentan una brecha de financiamiento superior a US$ 5.7 billones, lo que limita su capacidad de inversión, innovación y generación de empleo.

Los economistas Thorsten Beck y Asli Demirgüç-Kunt, investigadores del Banco Mundial y referentes mundiales en financiamiento empresarial, demostraron que las restricciones crediticias constituyen uno de los principales factores que frenan el crecimiento de las pequeñas empresas en los países en desarrollo. Sus estudios concluyen que las empresas con acceso limitado al crédito invierten menos, innovan menos y generan menos empleo de calidad.

En el caso peruano, el problema es aún más relevante. Las MYPE representan aproximadamente el 99.5% de las empresas del país y generan más del 60% del empleo nacional. Sin embargo, enfrentan tasas de interés significativamente mayores que las grandes corporaciones. Mientras una empresa grande puede financiarse a tasas cercanas al 5%, muchas microempresas acceden al crédito con costos que pueden superar el 20%, 30% o incluso más, dependiendo del nivel de riesgo y formalización.

La OCDE señala que esta situación está asociada a diversos factores estructurales: la alta informalidad empresarial, la falta de garantías, la limitada educación financiera, los mayores costos operativos de la microfinanza y la concentración del sistema financiero. De hecho, más del 70% del empleo peruano se desarrolla en condiciones de informalidad, lo que dificulta la evaluación crediticia y encarece el financiamiento.

Países como Alemania, Corea del Sur, Japón y Canadá lograron fortalecer a sus pequeñas empresas mediante fondos estatales de garantía, bancos de desarrollo, programas de formalización y sistemas financieros especializados. Alemania, por ejemplo, utiliza el banco de desarrollo KfW para ofrecer financiamiento competitivo a miles de pequeñas empresas, impulsando la innovación y la productividad.

Por ello, el debate sobre el desarrollo empresarial no debería centrarse únicamente en el salario mínimo. La verdadera pregunta es: ¿cómo logramos que millones de emprendedores accedan a crédito productivo, tecnología, capacitación e innovación en condiciones competitivas?

Si queremos más empresas sostenibles, más productividad y mejores empleos, la solución pasa por reducir las barreras financieras y fortalecer el ecosistema empresarial peruano.

Fuentes: Banco Mundial, IFC, OCDE, BID; investigaciones de Thorsten Beck y Asli Demirgüç-Kunt sobre financiamiento empresarial y crecimiento económico.

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03 abril 2026

La profesionalización de la gestión pública regional y municipal en el Perú

 Aldo Zanabria

La calidad de la gestión pública depende en gran medida de la capacidad técnica y ética de quienes dirigen las instituciones del Estado. En el caso de los gobiernos regionales y municipales, esta realidad resulta aún más evidente, pues son estas entidades las que ejecutan políticas públicas, administran recursos públicos y brindan servicios directos a la ciudadanía. En este contexto, la actualización de los perfiles de puesto de los gerentes regionales y municipales mediante la Resolución de Presidencia Ejecutiva N.° 000046-2026-SERVIR-PE representa un paso importante en el proceso de fortalecimiento institucional del Estado peruano.


Durante décadas, uno de los principales problemas de la administración pública en el Perú ha sido la designación de funcionarios sin la experiencia o formación técnica necesaria para asumir cargos de alta responsabilidad. La rotación constante de funcionarios, muchas veces vinculada a cambios políticos o decisiones discrecionales, ha generado inestabilidad administrativa y debilitado la capacidad de gestión de numerosas instituciones públicas.

La implementación de requisitos mínimos de formación académica, experiencia profesional y competencias directivas constituye, por tanto, un mecanismo necesario para garantizar la idoneidad de quienes ocupan cargos estratégicos. La Ley N.° 31419 introdujo precisamente este principio de idoneidad en el acceso a la función pública, estableciendo condiciones claras para la designación de funcionarios y directivos del Estado. Posteriormente, la Ley N.° 31912 reforzó estos criterios en el ámbito de los gobiernos regionales y locales, incorporando instrumentos como los servidores públicos de alto rendimiento y el Fondo de Apoyo Gerencial.

La actualización de los perfiles aprobados por SERVIR debe entenderse como una medida orientada a consolidar una gestión pública basada en mérito, experiencia y capacidad técnica. La exigencia de formación profesional, experiencia en cargos directivos y competencias gerenciales permite elevar el estándar de los funcionarios responsables de la conducción administrativa del Estado.

Sin embargo, la existencia de requisitos técnicos no garantiza por sí misma una gestión pública eficiente. El verdadero desafío radica en la aplicación efectiva de estas normas. Si los procesos de designación continúan respondiendo a criterios políticos o clientelistas, la reforma perderá gran parte de su impacto. Por ello, resulta fundamental fortalecer los mecanismos de supervisión institucional y promover una cultura de meritocracia en la administración pública.

Asimismo, es importante reconocer que los gobiernos regionales y municipales enfrentan contextos territoriales diversos, con realidades económicas, sociales e institucionales distintas. En este sentido, la profesionalización de la gestión pública debe ir acompañada de programas de capacitación permanente, asistencia técnica y fortalecimiento institucional que permitan mejorar las capacidades de gestión en todo el territorio nacional.

En conclusión, la actualización de los perfiles de gerentes regionales y municipales representa una oportunidad para avanzar hacia un Estado más profesional, eficiente y orientado al servicio ciudadano. No obstante, el éxito de esta reforma dependerá del compromiso real de las autoridades y de la sociedad en su conjunto con los principios de meritocracia, transparencia e integridad en la gestión pública.

Referencias

Autoridad Nacional del Servicio Civil. (2023). Resolución de Presidencia Ejecutiva N.° 000234-2023-SERVIR-PE. https://www.gob.pe/servir

Autoridad Nacional del Servicio Civil. (2026). Resolución de Presidencia Ejecutiva N.° 000046-2026-SERVIR-PE. https://busquedas.elperuano.pe/dispositivo/NL/2498146-1

Congreso de la República del Perú. (2022). Ley N.° 31419: Ley que establece disposiciones para garantizar la idoneidad en el acceso y ejercicio de la función pública. https://leyes.congreso.gob.pe/Documentos/Leyes/31419.pdf

Congreso de la República del Perú. (2023). Ley N.° 31912: Ley que fortalece la gestión de los gobiernos regionales y locales. https://leyes.congreso.gob.pe/Documentos/Leyes/31912.pdf

30 marzo 2026

El acuerdo de comercio electrónico de la OMC y el desafío del Perú en la economía digital global

 Aldo Zanabria 

Resumen

La aprobación del acuerdo sobre comercio electrónico en el marco de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) representa un avance relevante en la gobernanza del comercio digital a nivel global. La participación del Perú en este proceso abre oportunidades para fortalecer la inserción del país en la economía digital y ampliar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a mercados internacionales. No obstante, la adopción de este acuerdo también revela desafíos estructurales vinculados con la infraestructura digital, la brecha territorial de conectividad y el desarrollo de capacidades tecnológicas. El presente artículo de opinión analiza el alcance del acuerdo y plantea la necesidad de políticas públicas que permitan al Perú aprovechar plenamente los beneficios del comercio electrónico global.

Palabras clave: comercio electrónico, economía digital, OMC, política pública, transformación digital.

Introducción

En las últimas décadas, el comercio internacional ha experimentado una transformación profunda impulsada por el desarrollo de tecnologías digitales, plataformas electrónicas y sistemas de pago en línea. Este proceso ha generado nuevas dinámicas económicas que han modificado la manera en que empresas, consumidores y gobiernos interactúan dentro del sistema comercial global. En este contexto, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha impulsado negociaciones orientadas a establecer reglas comunes para el comercio electrónico internacional, con el objetivo de reducir barreras regulatorias y promover un entorno digital confiable (World Trade Organization [WTO], 2024).

La participación del Perú en la reciente Conferencia Ministerial de la OMC, donde se aprobó un acuerdo orientado a impulsar el comercio electrónico global, constituye un paso importante hacia la integración del país en la economía digital internacional. Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR, 2026), este acuerdo permitirá fortalecer la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas peruanas en mercados digitales, facilitando el acceso a nuevos consumidores y promoviendo el desarrollo del comercio sin papel.

Sin embargo, la adopción de este tipo de instrumentos multilaterales también plantea interrogantes sobre la capacidad real de los países en desarrollo para aprovechar los beneficios de la digitalización económica. En el caso peruano, persisten brechas significativas en infraestructura digital, alfabetización tecnológica y acceso equitativo a internet, factores que podrían limitar el impacto positivo de estas iniciativas (United Nations Conference on Trade and Development [UNCTAD], 2023).


El comercio electrónico como nuevo eje del comercio global

El comercio electrónico se ha convertido en uno de los principales motores de la economía global. La digitalización de las transacciones comerciales ha permitido reducir costos logísticos, ampliar el alcance de los mercados y facilitar la participación de empresas de menor tamaño en el comercio internacional. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, 2025), el comercio digital representa actualmente una proporción creciente del comercio mundial, impulsado por el desarrollo de plataformas tecnológicas, servicios digitales y sistemas de pago electrónicos.

En este contexto, la OMC ha promovido la construcción de un marco normativo internacional que permita garantizar la interoperabilidad de los sistemas digitales y la confianza en las transacciones electrónicas. El acuerdo adoptado recientemente incluye disposiciones relacionadas con la autenticación electrónica, los contratos digitales, la facturación electrónica y la facilitación del comercio sin papel, elementos considerados fundamentales para el funcionamiento eficiente del comercio digital global (WTO, 2024).

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es el compromiso de mantener la moratoria sobre la imposición de aranceles a las transmisiones electrónicas, lo que contribuye a preservar un entorno abierto para el intercambio de bienes y servicios digitales. Este principio ha sido considerado esencial para el crecimiento del comercio digital y para la innovación tecnológica a nivel global.

Oportunidades para el Perú

Desde la perspectiva peruana, el acuerdo representa una oportunidad estratégica para fortalecer la competitividad económica del país en el contexto de la transformación digital global. El comercio electrónico permite superar barreras geográficas tradicionales y facilita la participación de empresas regionales en mercados internacionales.

En particular, las micro, pequeñas y medianas empresas podrían beneficiarse de un entorno regulatorio más predecible y de menores costos de transacción en el comercio internacional. Según MINCETUR (2026), el acuerdo contribuirá a mejorar la interoperabilidad de los sistemas digitales y a promover la adopción de herramientas tecnológicas que faciliten la internacionalización de los emprendimientos peruanos.

Asimismo, el desarrollo del comercio electrónico puede impulsar sectores económicos emergentes vinculados con servicios digitales, innovación tecnológica y exportación de conocimiento. En un escenario global cada vez más digitalizado, la capacidad de los países para integrarse a estas dinámicas será un factor clave para el crecimiento económico y la generación de empleo.

Desafíos estructurales para la economía digital peruana

A pesar de estas oportunidades, el Perú enfrenta importantes desafíos estructurales que podrían limitar su capacidad para aprovechar plenamente el potencial del comercio electrónico global. Uno de los problemas más significativos es la persistente brecha de conectividad digital entre las áreas urbanas y rurales del país.

Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2025) indican que el acceso a internet en los hogares presenta fuertes desigualdades territoriales, con niveles de conectividad considerablemente más bajos en zonas rurales en comparación con las áreas urbanas. Esta situación genera una exclusión digital que afecta principalmente a las regiones con menor desarrollo económico.

De manera similar, el informe de preparación para el comercio electrónico elaborado por la UNCTAD (2023) señala que el Perú requiere fortalecer diversos aspectos institucionales y tecnológicos para consolidar su ecosistema digital. Entre los principales desafíos identificados se encuentran la necesidad de mejorar la infraestructura digital, promover la capacitación tecnológica de las empresas y desarrollar marcos regulatorios adecuados para la protección de datos y la ciberseguridad.

Además, la digitalización económica requiere el desarrollo de habilidades digitales tanto en el sector empresarial como en la población en general. Sin estas capacidades, el comercio electrónico podría concentrarse en un número limitado de empresas y regiones, reproduciendo las desigualdades existentes en el sistema económico nacional.

La necesidad de políticas públicas para la transformación digital

Frente a este escenario, resulta fundamental que el Perú adopte políticas públicas orientadas a fortalecer su ecosistema digital y a reducir las brechas existentes en el acceso a la tecnología. La implementación de una estrategia nacional de economía digital debe incluir inversiones en infraestructura de conectividad, programas de capacitación tecnológica y el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la gobernanza digital.

Asimismo, es necesario promover la interoperabilidad de los sistemas digitales del Estado y facilitar el desarrollo de servicios públicos electrónicos que contribuyan a mejorar la eficiencia administrativa y la competitividad económica del país. La digitalización de los procesos comerciales y administrativos puede reducir costos para las empresas y mejorar la transparencia en las transacciones económicas.

En este sentido, la participación del Perú en el acuerdo sobre comercio electrónico de la OMC debe entenderse no solo como un compromiso internacional, sino también como una oportunidad para impulsar reformas estructurales orientadas a consolidar la transformación digital del país.

Conclusiones

La aprobación del acuerdo sobre comercio electrónico en la Organización Mundial del Comercio representa un paso importante en la construcción de reglas internacionales para la economía digital. Para el Perú, este instrumento ofrece oportunidades significativas para fortalecer su inserción en el comercio global y promover la internacionalización de sus empresas.

No obstante, el impacto real de este acuerdo dependerá en gran medida de la capacidad del país para abordar sus desafíos internos en materia de infraestructura digital, conectividad y desarrollo de capacidades tecnológicas. Sin políticas públicas orientadas a reducir las brechas digitales y fortalecer el ecosistema de innovación, los beneficios del comercio electrónico podrían concentrarse en sectores limitados de la economía.

Por lo tanto, la participación del Perú en este acuerdo debe interpretarse como el inicio de una agenda más amplia de transformación digital que permita al país aprovechar plenamente las oportunidades de la economía global del siglo XXI.


Referencias

Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2025). Tecnologías de información y comunicación en los hogares.

https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/tic-iii-trimestre_2025.pdf

Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. (2026). Aprobación del acuerdo de comercio electrónico fortalece integración del Perú en la economía digital.

https://www.gob.pe/institucion/mincetur/noticias/1372183-aprobacion-del-acuerdo-de-comercio-electronico-fortalece-integracion-del-peru-en-la-economia-digital

Organisation for Economic Co-operation and Development. (2025). OECD Economic Surveys: Peru 2025.

https://www.oecd.org/en/publications/oecd-economic-surveys-peru-2025_76f6eb73-en.html

United Nations Conference on Trade and Development. (2023). eTrade readiness assessment: Peru.

https://unctad.org/system/files/official-document/dtlecdc2023d5_es.pdf

World Trade Organization. (2024). Joint initiative on electronic commerce.

https://www.wto.org/english/tratop_e/ecom_e/joint_statement_e.htm

World Trade Organization. (2026). Ministerial Conference – Electronic commerce agreement developments.

https://www.wto.org/english/news_e/news26_e/mc14_28mar26_341_e.htm⁠

28 marzo 2026

El sur del Perú y la oportunidad histórica de la energía solar: una agenda pendiente de política pública

 Aldo Zanabria 

La transición energética se ha convertido en uno de los desafíos estratégicos más importantes del siglo XXI. En este contexto, el Perú posee una ventaja comparativa notable: su extraordinario potencial en energías renovables. Diversos estudios del Ministerio de Energía y Minas señalan que el país cuenta con aproximadamente 937 mil megavatios (MW) de potencial solar, una cifra que supera ampliamente la demanda eléctrica nacional actual. Dentro de este escenario, el sur del país —especialmente regiones como Arequipa, Ica y Puno— concentra las condiciones más favorables para el desarrollo de proyectos fotovoltaicos a gran escala.


Durante la XIII Conferencia Perú Energía 2026, especialistas del sector energético indicaron que el potencial solar nacional fue identificado mediante evaluaciones técnicas que consideraron radiación solar, disponibilidad de terreno, proximidad a redes de transmisión y la exclusión de áreas naturales protegidas. En el ranking nacional, Arequipa lidera con 230 mil MW de potencial solar, seguida por Ica con 160 mil MW y Puno con 136 mil MW, posicionando a estas regiones como zonas estratégicas para inversiones en energía limpia. Este escenario confirma que el Perú posee condiciones excepcionales para convertirse en un referente regional en generación eléctrica solar.

Sin embargo, la existencia de recursos naturales no garantiza por sí misma el desarrollo energético. Actualmente, la matriz energética peruana mantiene una fuerte dependencia de los hidrocarburos. Según información del sector energético, cerca del 67 % del consumo final de energía en el país proviene aún de combustibles fósiles, lo que evidencia la necesidad de acelerar la diversificación energética. En este contexto, el desarrollo de proyectos solares constituye una alternativa viable tanto para reducir emisiones como para fortalecer la seguridad energética nacional.

A nivel institucional, el sistema eléctrico peruano es coordinado por el Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), entidad que supervisa la operación del sistema eléctrico interconectado. Según información del sector, existen actualmente proyectos con estudios de preoperatividad aprobados que podrían incorporar hasta 13.6 gigavatios (GW) de nueva capacidad instalada en los próximos años. De concretarse estas inversiones, el Perú podría dar un salto significativo en la incorporación de energías renovables dentro de su matriz energética.

No obstante, el reto principal no radica únicamente en identificar el potencial energético, sino en construir un marco de políticas públicas que permita aprovecharlo de manera eficiente. En primer lugar, resulta fundamental fortalecer la planificación de infraestructura eléctrica, especialmente en lo referente a nuevas líneas de transmisión. Muchas zonas con alto potencial solar se encuentran alejadas de los principales centros de consumo, por lo que la expansión de la red eléctrica es indispensable para viabilizar los proyectos.

En segundo lugar, el Estado debe impulsar mecanismos de promoción de inversión en energías renovables, como subastas específicas para energía solar y sistemas de incentivos fiscales que permitan atraer capital privado. Experiencias internacionales demuestran que los países que han logrado acelerar su transición energética han aplicado políticas claras y estables que reducen la incertidumbre para los inversionistas.

Un tercer aspecto clave consiste en promover el desarrollo tecnológico y la investigación científica en energías renovables. Las universidades públicas y centros de investigación del sur del país, como la Universidad Nacional del Altiplano, podrían desempeñar un rol fundamental en la generación de conocimiento aplicado, el desarrollo de tecnologías solares adaptadas a las condiciones del altiplano y la formación de capital humano especializado.

Asimismo, es necesario incorporar el concepto de desarrollo energético territorial, asegurando que las regiones donde se desarrollen proyectos solares obtengan beneficios directos en términos de empleo, infraestructura y electrificación rural. En regiones como Puno, donde aún existen brechas de acceso a energía moderna, los proyectos solares podrían convertirse en un motor de desarrollo regional y reducción de desigualdades.

Finalmente, el Perú debería considerar una estrategia de largo plazo orientada hacia la producción de hidrógeno verde, aprovechando la abundancia de energía solar. Diversos países ya están desarrollando esta tecnología como alternativa energética para la industria y el transporte, lo que abre nuevas oportunidades para la inserción del Perú en mercados energéticos internacionales.

En síntesis, el sur del Perú posee condiciones excepcionales para liderar el desarrollo de energía solar en América Latina. No obstante, transformar ese potencial en realidad requiere decisiones estratégicas de política pública: expansión de infraestructura eléctrica, promoción de inversiones, fortalecimiento de la investigación científica y desarrollo territorial inclusivo. Si el país logra articular estas dimensiones, la energía solar podría convertirse no solo en una fuente de electricidad limpia, sino también en uno de los pilares del desarrollo económico sostenible del Perú en las próximas décadas.

25 marzo 2026

Puno necesita orden, no más bloqueos ni abusos


Aldo Zanabria

Hoy fue un día más en Puno. Un día como muchos otros en el que miles de puneños se levantan temprano para trabajar, luchar por sus familias y llevar un plato de comida a sus hogares. Esa es la realidad de nuestra gente: esfuerzo diario, trabajo constante y la esperanza de salir adelante con dignidad.

En el Perú, más del 70 % de la población económicamente activa trabaja en la informalidad, lo que significa que gran parte de la población depende del ingreso diario para sobrevivir. Cuando una ciudad se paraliza, cuando se bloquean calles o se interrumpe la movilidad, quienes más sufren no son los grandes grupos económicos ni el Estado; quienes sufren son las familias que viven del trabajo del día a día.

Sin embargo, hoy nuevamente la ciudad apareció prácticamente secuestrada por conflictos que terminan perjudicando a los propios ciudadanos. Por un lado, el desorden del transporte urbano, donde algunos transportistas pretenden subir el pasaje sin mejorar el servicio. Por otro lado, bloqueos y presiones que afectan el comercio, la movilidad y el turismo.




Pretenden cobrar más como si ofrecieran un servicio digno, cuando la realidad muchas veces muestra lo contrario: unidades en malas condiciones, conducción peligrosa, falta de respeto a las normas de tránsito y un trato deficiente hacia los usuarios. No se respeta al peatón, no se respeta a los conductores particulares y muchas veces tampoco se respeta la convivencia básica en la ciudad.

Pero el problema no termina allí. Cuando las calles se bloquean, cuando se presiona a comerciantes, cuando se amenaza a quienes simplemente quieren circular o trabajar, el daño se multiplica. Puno vive del comercio, del turismo y del trabajo diario de su gente.

Antes de la pandemia, el Lago Titicaca recibía más de 300 000 turistas al año, generando empleo para transportistas, hoteles, restaurantes, guías turísticos y comerciantes. Cada día de paralización, cada conflicto que genera inseguridad o mala imagen, afecta directamente a esa economía que sostiene a miles de familias puneñas.

Recuerdo una frase que alguna vez dijo el expresidente Alan García, refiriéndose a este tipo de protestas: “Que hagan sus huelgas, que bloqueen sus carreteras… ¿cuánto tiempo soportarán? Se están asesinando solos.” Más allá del contexto político en el que fue pronunciada, la frase refleja una realidad que muchas veces se repite: cuando se paraliza el comercio y se interrumpe la actividad económica, el daño termina recayendo en las propias regiones.

No podemos olvidar que problemas como el incremento de los combustibles o de la energía responden a fenómenos económicos globales. El precio internacional del petróleo ha tenido variaciones importantes en los últimos años, lo que afecta a todas las economías del mundo. Ese problema no se resolverá bloqueando calles ni paralizando una ciudad.

Lo que sí se genera con esas acciones es incertidumbre, pérdida económica y una mala imagen que termina afectando al turismo y al comercio local. En algunos casos incluso se llega a situaciones lamentables como insultos a turistas, presión a comerciantes o cobros informales para permitir el paso, prácticas que dañan profundamente la convivencia social.

Mientras tanto, las autoridades parecen ausentes. La ciudadanía se pregunta con razón: ¿dónde está el alcalde para poner orden y defender a la población? ¿Dónde está el gobernador regional para asumir liderazgo en momentos de crisis?

Cuando la autoridad no actúa ni se pronuncia, el desorden termina ocupando su lugar.

Puno es una tierra de cultura, historia y trabajo. Es la capital del folclore peruano, una ciudad que vive del turismo, del comercio y del esfuerzo de su gente. No podemos permitir que intereses particulares, abusos o conflictos permanentes destruyan la economía y la convivencia de nuestra propia ciudad.

Es momento de reflexionar como sociedad. Puno necesita orden, diálogo, responsabilidad y autoridades que gobiernen. Pero también necesita ciudadanos que defiendan el derecho fundamental de trabajar, circular libremente y vivir en paz.

Porque cuando se paraliza la ciudad, no pierde el Estado. Pierden los puneños que viven del trabajo diario.