28 agosto 2026

Liolaemus yawar: una nueva especie que confirma cuánto nos falta conocer de la biodiversidad de Puno

 

Puno continúa revelándonos que su riqueza no se limita a su historia, su cultura o sus paisajes. También existe un patrimonio biológico que todavía conocemos de manera incompleta. La descripción formal de Liolaemus yawar, una nueva especie de lagartija de los Andes del sur del Perú, es una demostración concreta de ello. El hallazgo no es solamente llamativo por la intensa coloración rojiza de los machos adultos, sino por la solidez del trabajo científico que permitió reconocerla como un linaje evolutivo independiente.

Al revisar el artículo base, lo que más me interesa destacar es que estamos ante un resultado sustentado en taxonomía integrativa: morfología, escamación, mediciones corporales, estadística, ADN mitocondrial y filogenia fueron utilizados de manera conjunta. Ese enfoque aporta una precisión que considero indispensable cuando hablamos de biodiversidad y, sobre todo, cuando comunicamos ciencia a la ciudadanía.



Los datos que dimensionan el hallazgo

4 132 m

12

309

91,6 mm

Altitud de la localidad tipo

Ejemplares recolectados en 2013

Especímenes comparativos examinados

Longitud hocico-cloaca máxima

La localidad tipo se encuentra en la ruta entre Putina y Mina Rinconada, aproximadamente nueve kilómetros después de Señor de la Exaltación de Chipalca. El holotipo corresponde a un macho adulto recolectado a 4 132 metros de altitud. El trabajo de campo reunió 12 ejemplares: 5 machos, 4 hembras y 3 juveniles. Posteriormente, los autores compararon este material con 309 especímenes del grupo Liolaemus montanus depositados en colecciones científicas de Perú, Argentina y Bolivia.

De una población incierta a una especie nueva

La población había sido identificada provisionalmente como Liolaemus aff. forsteri. La pregunta científica era clara: ¿se trataba solamente de una variante geográfica o de una línea evolutiva independiente? Para resolverla, los investigadores no se limitaron a la apariencia externa. Registraron ocho caracteres merísticos relacionados con escamas y 17 caracteres morfométricos, es decir, 25 variables cuantificables entre conteos y medidas corporales.

Componente analizado

Cantidad

Finalidad

Caracteres merísticos

8

Comparar escamación

Caracteres morfométricos

17

Comparar tamaño y proporciones corporales

Total de variables morfológicas

25

Evaluación cuantitativa integrada

Especímenes comparativos

309

Contraste con especies del grupo L. montanus

El resultado fue especialmente claro en los machos: los análisis de componentes principales mostraron una separación respecto de las especies comparadas. Esto es importante porque la descripción no descansa en un solo rasgo llamativo, sino en patrones conjuntos de tamaño, proporciones y escamación.

El ADN aporta una segunda línea de evidencia

El componente molecular utilizó el gen mitocondrial citocromo b (cyt-b). La matriz filogenética incluyó 139 terminales correspondientes a 51 especies y 1 161 caracteres. El análisis bayesiano se ejecutó en dos corridas independientes de 50 millones de generaciones cada una, con valores de tamaño efectivo de muestra superiores a 200, un indicador de convergencia adecuada para los parámetros evaluados.

Indicador molecular

Valor reportado

Especies incluidas

51

Terminales

139

Caracteres moleculares

1 161

Corridas bayesianas

2

Generaciones por corrida

50 000 000

Marcador molecular

cyt-b

Las distancias genéticas frente a especies relacionadas oscilaron entre 5,44 % y 9,07 % en las comparaciones directas reportadas para la nueva especie. La menor distancia se observó frente a L. annectens (5,44 %) y la mayor frente a L. tacora (9,07 %). Estos valores, combinados con la evidencia morfológica y filogenética, reforzaron la hipótesis de que se trata de una especie independiente.

Figura 1. Distancias genéticas no corregidas (cyt-b) reportadas entre L. yawar y especies filogenéticamente relacionadas.

Una especie marcada por el color y por la historia andina

El nombre yawar proviene de la palabra quechua para “sangre” y alude a la coloración rojo sangre de los machos adultos, uno de los caracteres diagnósticos más visibles de la especie. El artículo también relaciona esta denominación con la memoria cultural andina y con Yawar Huaca, por lo que el nombre científico termina conectando biología, lengua e historia.

Morfológicamente, L. yawar es descrita como una lagartija robusta, con una longitud hocico-cloaca máxima de 91,6 mm. Las hembras presentan tonos grises a marrones y flancos con matices amarillentos, mientras que los juveniles muestran patrones propios de coloración. La diferenciación cromática, sin embargo, no se usa de manera aislada: forma parte de un conjunto diagnóstico más amplio.

¿Dónde vive y cuánto sabemos realmente de ella?

Hasta el momento, la especie es conocida únicamente por su localidad tipo, a 4 132 m s. n. m. Habita ambientes de pastizal andino y puna; es terrestre y se desplaza entre rocas medianas. Durante el trabajo de campo, varios individuos fueron observados refugiándose en madrigueras situadas en la base de piedras. Los autores presumen que es vivípara por su posición filogenética dentro del grupo L. montanus, pero reconocen que numerosos aspectos de su historia natural permanecen desconocidos.

Este punto es particularmente importante para comunicar el hallazgo con responsabilidad. El artículo no establece una categoría oficial de amenaza para L. yawar. Por ello, no corresponde afirmar que se encuentra “en peligro de extinción”. Lo correcto es señalar que su distribución conocida es, por ahora, extremadamente restringida y que se requieren nuevas expediciones para determinar su rango real, ecología y posibles amenazas.

Puno todavía tiene una biodiversidad subestimada

El propio estudio ofrece un contexto regional que merece atención. Para Puno, los autores mencionan registros de 38 especies de escamosos, de las cuales 19 son lagartijas. Dentro de ese conjunto, tres pertenecían al género Liolaemus y solo una al grupo L. montanus según el marco taxonómico discutido por los autores. Además, el artículo recuerda que en los siete años previos se habían descrito 12 especies de Liolaemus en el Perú, casi todas vinculadas al grupo L. montanus.

Indicador de contexto

Dato del estudio

Especies de escamosos registradas en Puno

38

Lagartijas registradas en Puno

19

Especies de Liolaemus mencionadas para Puno

3

Especies de Liolaemus descritas en Perú en los 7 años previos

12

Separación aproximada entre L. yawar y L. forsteri

> 200 km

A ello se suma un dato que considero especialmente relevante: la localidad de L. yawar está separada por más de 200 km de la distribución de L. forsteri considerada en la comparación. Los autores también señalan la existencia de poblaciones intermedias cuyo estatus taxonómico todavía no ha sido resuelto. En otras palabras, no es exagerado afirmar que los Andes del sur del Perú todavía podrían albergar diversidad no descrita.

Qué significa este descubrimiento para nosotros

Desde mi perspectiva, este trabajo debería leerse más allá de la descripción de una nueva lagartija. Nos recuerda que la investigación científica regional necesita continuidad, colecciones biológicas bien conservadas, trabajo de campo sostenido y colaboración entre instituciones. También demuestra el valor de combinar métodos tradicionales de taxonomía con genética, estadística y herramientas computacionales.

Puno tiene una oportunidad importante para fortalecer una agenda científica propia en biodiversidad. Hoy contamos con sistemas de información geográfica, imágenes satelitales, inteligencia artificial, visión computacional y modelos de distribución de especies que pueden complementar el trabajo de biólogos y taxónomos. La tecnología no reemplaza el conocimiento especializado; puede ampliarlo y acelerar nuestra capacidad para observar patrones, priorizar zonas de estudio y documentar cambios.

Por eso considero que L. yawar debe convertirse también en una invitación a mirar con mayor seriedad nuestro territorio. Conocer Puno no es solamente conocer sus danzas, su historia o el Titicaca. Es también investigar sus montañas, sus pastizales, sus bofedales y las especies que han evolucionado en condiciones extremas.

“No podemos proteger adecuadamente aquello que todavía no conocemos. Investigar la biodiversidad de Puno es también una forma de proteger nuestro territorio.”

Conclusión

La descripción de Liolaemus yawar es un resultado científico sólido y, al mismo tiempo, una noticia importante para Puno. La evidencia combinada de 25 variables morfológicas, comparaciones con 309 especímenes, una matriz molecular de 51 especies y distancias genéticas de hasta 9,07 % permitió demostrar que esta población altoandina constituye un linaje evolutivo independiente.

Pero el hallazgo también deja una pregunta abierta: ¿cuánto de nuestra biodiversidad regional todavía permanece sin describir? La respuesta exige más investigación. Y ese debería ser el mensaje central: Puno tiene una riqueza biológica extraordinaria que necesita ser conocida con evidencia, comunicada con responsabilidad y protegida con decisiones basadas en ciencia.

Fuente científica

Abdala, C. S., Laspiur, A., Aguilar-Kirigin, Á. J., Gutiérrez Poblete, R. C., Semhan, R. V., Paz, M. M., Quinteros, S. A., Cerdeña, J. A., Huamaní-Valderrama, L. D., Valladares-Faúndez, P., Esquerré, D., & Chaparro, J. C. (2026). Discovering hidden diversity: A new species of Liolaemus (Squamata: Liolaemidae) from the Peruvian highlands. Acta Zoológica Lilloana, 70(2), 649–688. DOI: https://doi.org/10.30550/j.azl/2503

URL de la revista consignada en el artículo: http://actazoologica.lillo.org.ar



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